
Hoy se conmemora la jornada mundial del trabajo decente como reivindicación del fin de la precariedad laboral y de la economía sumergida, que contribuyen a incrementar la siniestralidad laboral. Hoy por hoy hace hasta gracia este término, teniendo en cuenta que trabajamos normalmente en condiciones bastante indecentes. No os parece???? Y es que realmente estamos necesitando en este mundo reducir la pobreza que 487 millones de personas, un 16,4% de l@s trabajadores-as sufren en estos momentos. Tod@s somos conscientes de cómo está variando el mercado laboral, sabemos que las condiciones de trabajo cada vez son peores y los abusos son frecuentes. Así en Araba, Bizkaia y Guipúzcoa, que, a juicio del lehendakari Juan José Ibarretxe, se encuentran a la cabeza del PIB europeo, la tasa de pobreza alcanza al 11,72% de los hogares y en Nafarroa, al 16,17%.
La temporalidad en nuestro herrialde duplica a la existente en la media de los países europeos. Este hecho genera que la precariedad laboral crezca en el tiempo. Los datos del INEM sobre contratación laboral muestran que desde 2004 a septiembre de 2008, en ese periodo de nueve meses, se han firmado en la Comunidad Autónoma UN CONTRATO FIJO por cada 6.320TEMPORALES. Es decir, la tasa de contratación temporal no ha bajado en este periodo del 90%. (No se si ponerme en contacto con Ibarretxe para compartir estos datillos de nada).
Mejor sigamos. El desempleo ha iniciado así la senda de crecimiento y en las empresas están aumentando las horas extraordinarias. ¿ Como se pueden mantener nuestros hogares, si no es trabajando los dos y metiendo horas por un tubo?. Si los salarios no suben por encima del IPC estamos perdiendo anualmente poder adquisitivo, además de tener que dignificar nuestro sueldo llegando a nuestras casas más allá de las 21h. o más.
El año pasado se cerró con algo más de CUATRO MILLONES DE HORAS EXTRAORDINARIAS. Si tenemos en cuenta este dato, el número de empleos fijos que se podrían haber creado asciende al entorno de los 10.000 puestos.
Por otro lado, se está produciendo una doble escala salarial en muchas empresas, donde l@s trabajadores-as temporales perciben una salario un 40% inferior que l@s fij@s y que las mujeres logran sueldos inferiores en un 35%. De hecho, los últimos datos indican que más del 95% de l@s contratad@s temporales no rebasa los mil euros al mes, pero un 75% no pasa de los 800€. Aunque este dato realmente también valdría para l@s fij@s en muchos casos.
Con este panorama no es de extrañar el aumento de la siniestralidad laboral. Son ya 76 l@s trabajadores-as fallecid@s en lo que llevamos de año. Ayer se produjo el último en Etxarri Aranatz donde moría un trabajador golpeado por una grúa.
En definitiva, las políticas neoliberales han propiciado el enriquecimiento de una minoría, mientras el resto hemos ido viendo como se estancaban o caían nuestros salarios. Este es un momento de cambios en la economía, donde entran en juego de manera muy importante las apuestas locales por el empleo y donde necesitamos de compromisos por parte de las instituciones. Eso si, mirando especialmente a la clase trabajadora, a aquell@s con menos recursos y en general a las personas que aún teniendo un sueldo al mes van a estar en clave de riesgo en estos próximos años.
La izquierda independentista apuesta por este cambio en las relaciones laborales, económicas y sociales, de lo contrario este sistema solo nos traerá más miseria, siendo siempre l@s mism@s sobre l@s que, una y otra vez, recae la crisis económica, el aumento de impuestos y las puyas de hacienda. Hagamos pues, una reflexión sincera sobre el sistema económico que padecemos y del que están viviendo banqueros, empresarios, y negociadores varios; y trabajemos más en la justicia social, la igualdad de salarios, el reparto de la riqueza y la solidaridad entre las personas...esto es....el socialismo.