
Creer al ministro Alfredo Pérez Rubalcaba en cualquiera de sus afirmaciones relativas al conflicto político que sufre Euskal Herria ya sólo se puede entender como una cuestión de fe, de mala fe. En sus comparecencias después de cada redada policial, el titular español de Interior está llevando al paroxismo la falta de respeto a los principios en los que se basa un Estado de Derecho.
http://www.gara.net/paperezkoa/20100420/194939/es
No hay comentarios:
Publicar un comentario