
El 26 de enero comenzó una operación policial de la Ertzaintza que se saldó finalmente con la detención de nueve personas. Todas ellas fueron incomunicadas a petición de la Policía autonómica y, según denunciaron sus familiares, no se aplicó el protocolo de Lakua contra la tortura. Tampoco el juez tomó medidas y ni siquiera respondió a los requerimientos de la defensa. Los detenidos no pudieron comunicar con sus abogados hasta después de ingresar en prisión y todos ellos refirieron haber sufrido golpes, amenazas, obligación de permanecer largo tiempo en posiciones forzadas y presión sicológica con referencia a hijos menores y otros familiares.
http://www.gara.net/paperezkoa/20100423/195444/es
http://www.kaosenlared.net/noticia/ares-el-siniestro






